AMSTERDAM E-mail
Usar puntuación: / 4
MaloBueno 
Artículos - Artículo sobre Viajes

Dos, tres o cuatro “viajes” por el precio de uno puede parecer una oferta irresistible de una agencia de viajes. También es la razón que ha convertido a Ámsterdam  en la capital del turismo psicotrópico.Desde 1976 los aficionados al hachis y la marihuana de todo el mundo acuden en tropel a fumar legalmente y a su antojo en alguno de los doscientos veinte “coffeshops” de la capital holandesa. Por ejemplo, 135.000 españoles visitaron estos establecimientos el año pasado. Sin embargo, estos días de humo y risas parecen estar próximos a su fin. El gobierno de coalición ha impulsado una ley que limite el acceso a estos establecimientos a los residentes enese país y ya la ha puesto en práctica en las regiones del sur. Para primavera se prevé su aplicación en la capital.  Después de la prohibición en los últimos años de la venta de alcohol y de tabaco en los coffeshops, esta puede ser la puntilla para un sector que tiene en los turistas a sus principales clientes.

“Esa ley nunca entrará en vigor en Amsterdam”, me comenta convencido Jason, propietario de Dampkring, una de los más famosos coffeshops. “nuestros locales son una seña de identidad de la ciudad y el ayuntamiento es consciente de ello. Además, la prohibición solo traería consigo un incremento del tráfico ilegal y de las mafias”. Entre sus clientes se encuentra Woody Harrelson y Brad Pitt, que rodo una conocida escena de Ocean 12 en este bar decorado por un pitufo después de un atracón de setas alucinógenas. Sin embargo, no deja de reconocer la extraña situación legal de su negocio: “Podemos vender pero tenemos prohibido comprar. Tampoco podemos almacenar más de quinientos gramos de material”, me dice mientras se soba el pelado craneo. Cuando le preguntamos por sus proveedores nos pone cara de pez porque en Holanda también está prohibido cultivar cannabis, pero nos confiesa que sus veinticinco variedades de “maria” son autóctonas. Las dieciséis de hachis si son de importación y, lógicamente, producto del tráfico ilegal. Por cortesía a nuestro anfitrión y a mi laringitis, que no me permite fumar, nos tomamos un space cake condimentado con puro ketama y seguimos nuestro recorrido por estos antros de perdición. Paramos en el Hill Street Blues, llamado así por la comisaría de policía que tiene al lado. El bizcocho de plátano y maría es realmente bueno y en el interior, además de los típicos turistas viciosos,  varios ancianos hippies de luengas barbas parecen no haber abandonado el local desde los años sesenta. Las paredes, el suelo y hasta las sillas están cubiertos de capas y capas de grafittis. Y es que el diseño no es algo que se cuide mucho en este tipo de locales. Una excepción es Greenhouse, lugar de peregrinación (especialmente la sucursal de Waterlooplein) de gente tan dispar como Mike Thyson, Lenny Kravitz o Tarantino. Vistos desde fuera casi parecen un Starbucks invadido por una espesa niebla. A continuación, pretendemos pedalear hasta el Museo del cáñamo, la marihuana y el hachis, casi tan visitado como el de Van Gogh , un recorrido por la historia y la cultura de las drogas blandas. Sin embargo, los space cakes empieza a hacer efecto y corremos grave peligro de acabar con nuestras bicicletas en el fondo del canal. Nos quedamos sin ir a Katsu, el coffeshop de los entendidos, en el enrollado barrio de Pijp, el Malasaña de Amsterdam, pero nuestras alborotadas y poco habituadas neuronas piden comida, mucha comida, y luego cama. Afortunadamente, no nos alojamos en el Hotel Bulldog, un gigantesco fumadero donde te colocas con solo estar un par de minutos en la recepción, ni en el Hemp, donde hasta las sabanas son de cáñamo. Bromas las justas; nos hemos estirado y dormimos la mona en el Dylan, uno de los hoteles de diseño más bonitos de Europa. Pero Amsterdam bien vale un canuto. Eso sí, los aficionados al fumeque más vale que se den prisa si no quieren encontrarse las puertas del paraíso de los coffeshops cerradas para siempre.

 

Agregue su comentario

Tu Nombre:
Tu email:
Asunto:
Comentario:
  Imagen, conteniendo la palabra secreta
Palabra Secreta: