RESACA
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Artículos - Artículos sobre Gastronomía
Escrito por Gervasio Posadas. Publicado en GQ   

Tomtomtomtomtom. Esta mañana me he despertado con resaca. Tomtomtomtom. Es como si tuviera un grupo de percusionistas senegaleses aporreando sus djembes dentro de mi cabeza. Me levanto y miro al espejo: parece que he sido arrollado por el expreso Madrid-Irún de las 14:45. ¿Cómo es posible que me encuentre en este estado? Ayer solo estuve cenando con unos amigos. Tomamos vino. ¿Cuántas botellas? Tampoco fueran tantas. Y un par de copas después en el bar de al lado. O tres. Mira que te han dicho cientos de veces que no mezcles ¿Nos habrán dado garrafón? Es poco probable. No hay más remedio que rendirse a la evidencia: ya no soy el que nunca fui. Casi no recuerdo cuando me levantaba como una rosa después de un largo peregrinaje por barras de todo pelaje y me atizaba una buena fabada Litoral. Que tiempos. Desde hace varios años pago con usura excesos de juventud. Tomtomtomtom. Porque eso debe ser la resaca, un castigo de Dios por haberlo pasado demasiado bien, probablemente inventado para el pedo que se cogió Noé después del Diluvio y luego generalizado a toda la especie humana. Como el Pecado Original. Porque si hay algo que une a todos los pueblos y razas de este planeta es esta sensación de desasosiego matutino, este vivir sin vivir en mi. Todos tenemos un nombre para ella: ratón le llaman en Venezuela, cruda en Méjico, guayabo en Colombia, mona en Chile, goma en el Salvador, caldero en Perú. Los franceses, siempre tan líricos, la denominan “geule de bois” (jeta de madera) aunque, según un amigo ecuatoriano, la palabra más descriptiva es la que emplean ellos, chuchaqui, que en quechua significa “estrujamiento. Tomtomtomtom. Si, eso es bastante parecido a lo que sienten mis meninges. Y les pedimos a los médicos que descubran la cura contra el cáncer cuando ni siquiera son capaces de librarnos de este simple malestar. Cada uno tiene que luchar contra la resaca como puede. Lo del Bloody mary o la cerveza está muy bien para los profesionales pero hay remedios mucho más originales: los rusos devoran la salsilla de los pepinillos escabechados, los islandeses prefieren el vinagre de sidra con miel mientras que en algunas partes de China hierven la cáscara de un plátano y se beben el agua resultante (buajj, de solo pensarlo se sublevan mis pobres tripas). En Méjico, donde saben de estas cosas, me dieron la receta de la sopa pancita, mano de santo según los entendidos y que comparto con todos vosotros: se ponen a hervir unos callos (si, callos) con media cebolla y un sal durante una hora. Al mismo tiempo se rehogan chiles, un par de tomates pelados, un poco de cilantro  y un ajo picado. Cuando este listo este mejunje, se pasa por la turmix y se mezcla con los callos. Luego se deja reposar un par de horas y se vuelve a hervir durante otros sesenta minutos. Tomtomtomtom. Pero yo sufro ahora. ¡Ahora!. No puedo esperar a que, a media tarde, esté lista la dichosa sopa y me quite el dolor de cabeza o me remate definitivamente. Yo, como casi todos, también tengo mi receta personal: antes de dormirme me tomo un par de Acuarius y una lata de anchoas de las pequeñas, por aquello de reponer las sales naturales. Lo malo es que las copas de ayer me pillaron desprevenido y no pude prepararme mi antídoto. Abro la nevera. Como suele ser habitual, está pelada, desolada, desierta. Como iba a poder preparar la sopa pancita si este artefacto hace meses que no ve un tomate en forma corpórea. Eso por no hablar de los chiles, los callos o el cilantro. Me sirvo un vaso de Coca cola sin gas que debe llevar allí desde las navidades pasadas. La cabeza me zumba como si la tuviera dentro de un reactor. En una esquina diviso un plátano pocho. ¿Y si los chinos tuvieran razón? Ya descubrieron la pólvora, quizá hayan dado una vez más en el clavo, pienso mientras me prometo a mi mismo no volver a tocar el maligno licor y pongo el agua a hervir. Total, de perdidos al río.

Última actualización el Martes, 26 de Abril de 2011 13:14
 
Comentarios (1)
TOMTOMTOMTOM
1 Domingo, 05 de Junio de 2011 14:30
Jo con la maldita Resaca- Vamos que con el Tomtomtom, a lo mejor te dice: "En la próxima esquina del pasillo gire a la derecha allí llegará a su destino:Agua". Desde luego que el Aquiarius es mamo de santo..yo siempre compro uno de Narnja y otro de limón(pero a granel)... x si ese dia tan maligno (q uno quiere estar solo tumbado con el tomtom)te hacen una visita y encima no le gusta el Aquarios de limon.
Y luego ya cuando te levantas de esa siestecillla q ya no sabes si es tomtom o tuntun...llega el momento de gloria...Una Coca-Cola con mucho hielo y su limoncito...

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